Esos típicos invitados…

En toda organización de bodas Madrid siempre hay un pequeño margen de error de cosas o personas que no pueden controlarse. Y es que los invitados, a veces, pueden ser de lo más inoportunos y, si no lo notan los novios, sí que lo harán los organizadores, camareros y, por supuesto, la propia wedding planner Madrid.

Trabajar en una boda no es sencillo, por mucha alegría que impregne el ambiente, de hecho, éste puede ser uno de los motivos más complejos cuando nos enfrentamos a invitados que han bebido mucho más de la cuenta, y sí, de esos siempre hay en las bodas.

También es común encontrarse con esos invitados caprichosos que no son capaces de respetar que hay un menú y unos platos fijados y que, lejos de sufrir alergias, simplemente molestan a los camareros pidiendo imposibles, bebidas no incluidas, postres fuera del menú etc… problemas que debe solucionar el catering sobre la marcha para no importunar a los novios, aunque, por supuesto, no es del agrado de nadie.

El invitado fumador también es caprichoso. Ya no se puede fumar en el salón del banquete y, al terminar la cena, salen corriendo al exterior dispuestos a perderse el baile, los regalos o cualquier momento especial con tal de dar una calada.

Por supuesto, no podemos olvidar aquellos que no quieren irse, esos que, sentados en la última mesa que queda por recoger, se resisten a dejar que camareros u organizadores recojan el salón.

También están los excesivamente chabacanos o escandalosos, esos que no paran de gritar, zarandear u optar por viejas tradiciones bruscas que ya nadie entiende o desea en una boda de postín.Ser wedding planner Madrid no es sencillo, ser los novios tampoco, pero siempre hay que relajarse y saber que, en manos de un buen profesional, todo logrará contenerse y tomarse con humor.